HISTORIA DEL CAFÉ

Leyenda del descubrimiento del café

Hace 1300 años, en la actual Etiopia, Kaldi, un pastor, observó cómo sus cabras estaban más activas después de comer arbustos de frutos rojos. Kaldi llevo una muestra de frutos a un monasterio, donde tras probarlo hervido en agua y no obtener sabor, arrojaron los granos al fuego. Estos al quemarse desprendieron un agradable aroma. La inspiración vino por accidente y la fascinación se apodero de los monjes.

Historia

En su inicio, los árabes no desearon compartir el secreto de esta baya silvestre con nadie por lo que tardaron, y mucho, en comenzar a difundirlo y comerciar con él en sus campañas en Persia, Siria, Turquía y después Europa Oriental.Un peregrino hindú en su visita a La Meca, logró llevar con él unas semillas y de ahí se propagó por India, Ceilán, Indonesia, etc. Corría ya el s XVII cuando los colonizadores holandeses lo introdujeron en América, vía Antillas, Guayana, Brasil, Caribe, etc.

 

Evolución de la Bebida

Al comienzo se usó como ración alimenticia, luego como una bebida, más tarde como medicina y finalmente llegó a ser la infusión que conocemos hoy. Llegó a ser utilizado en las guerras para aumentar la resistencia de los soldados, después en el deporte, en el estudio y, en definitiva, en la mejora de cualquier actividad.

Hasta el s XIII no se empezó a tostar el grano. A esto le siguió el proceso de molerlo para luego hervirlo y tomarlo líquido. Alrededor del s XVI los árabes y turcos preparaban del café bebidas especiales, como refresco estimulante. La harina del café tostado se ponía en remojo durante un día y medio y se hervía luego; se decantaba el líquido y se conservaba en potes de barro, lista para su uso. Y por fin aparecieron los italianos, sobre el año 1900. Empeñados en sacar del grano su esencia, lo comprimieron, le aplicaron agua caliente a presión y de su interior surgió la esencia que después llamamos café espresso.